Con inmensa alegría compartimos una gran noticia. La compañera Marcela López, quien se desempeña día a día como asistente escolar en la escuela local, cumplió el sueño de alcanzar su casa propia en la localidad de San Eduardo.
Este logro representa un acto de estricta justicia social para una trabajadora de la educación que, con esfuerzo y dedicación, cumple sus funciones laborales de asistente escolar. El acceso a una vivienda digna no solo transforma la realidad de su familia, sino que también fortalece el arraigo en nuestra localidad y dignifica la labor de nuestros compañeros.
¡Felicitamos de corazón a la compañera Marcela y celebramos con orgullo este nuevo techo propio!











